Un hombre quiere divorciarse. Envía un burofax a su esposa ofreciendo negociar, espera, no recibe…
Un hombre quiere divorciarse. Envía un burofax a su esposa ofreciendo negociar, espera, no recibe…
La deducción por hijos en el IRPF parece sencilla hasta que los padres se separan. Entonces empiezan las preguntas incómodas: quién incluye a los hijos, quién aplica el mínimo, quién puede hacer la declaración conjunta y qué ocurre con la pensión de alimentos.
El divorcio en España no se gana como una partida de cartas. Se ordena. Y conviene hacerlo antes de que la rabia, el miedo o el conocido-a de turno empiecen a dirigir la estrategia y acabe por destrozarle la vida a Ud., a sus hijos y a sus familiares.
De pronto, y desconociendo qué se va a hacer con tal dinero que paga de alimentos, el que más gana alega que tiene que realizar gastos propios y limita de muchas formas la pensión de alimentos alegando el palo que supone para su economía y que sus hijos “no comen tanto”. Empieza a discutir gastos como mochilas, material escolar, ocio, cumpleaños de amiguitos. Comienza a ser un “palo” mensual a su economía. Comienza a discutir con su ex por cuestiones personales que habían olvidado.