El desahucio ya no puede analizarse solo como el final procesal de un impago. Hoy aparece unido a la ejecución hipotecaria, al fin del contrato de arrendamiento y a la falta real de alternativa habitacional.
El desahucio ya no puede analizarse solo como el final procesal de un impago. Hoy aparece unido a la ejecución hipotecaria, al fin del contrato de arrendamiento y a la falta real de alternativa habitacional.
Divorciado y sin vivienda: una realidad dolorosa que afecta a muchos. Antes, la guarda y custodia de los hijos era el tema más importante, pero en los últimos años, debido a la falta de vivienda, muchas personas prefieren negociar el uso y disfrute del inmueble antes que otras cuestiones sobre sus hijos.