El desahucio ya no puede analizarse solo como el final procesal de un impago. Hoy aparece unido a la ejecución hipotecaria, al fin del contrato de arrendamiento y a la falta real de alternativa habitacional.
El desahucio ya no puede analizarse solo como el final procesal de un impago. Hoy aparece unido a la ejecución hipotecaria, al fin del contrato de arrendamiento y a la falta real de alternativa habitacional.