Insultar en un grupo de vecinos o del cole no se vuelve inocente por añadir que uno “solo informaba”. Las injurias en WhatsApp se han convertido en un deporte de riesgo. Uno escribe caliente, alguien hace captura y el asunto acaba en un juzgado.
Insultar en un grupo de vecinos o del cole no se vuelve inocente por añadir que uno “solo informaba”. Las injurias en WhatsApp se han convertido en un deporte de riesgo. Uno escribe caliente, alguien hace captura y el asunto acaba en un juzgado.